Un guion bajo mal escrito mandó a un inocente 18 meses a prisión: el error digital que nadie detectó
Un solo carácter separaba al sospechoso de un hombre inocente. En un nombre de usuario de la aplicación de mensajería Kik, la diferencia entre uno y dos guiones bajos puso en marcha una investigación internacional que terminó con Brandon Klayme condenado a 18 meses de prisión por delitos que no había cometido.
El caso comenzó en 2018 en Wisconsin, Estados Unidos, cuando la madre de una chica de 12 años encontró una imagen inapropiada en su teléfono y avisó a la policía. Un análisis forense recuperó 125 mensajes intercambiados en Kik con un adulto que utilizaba el nombre “fus__ro_dah”, con dos guiones bajos después de “fus”.
Al pedirle a Kik los datos de esa cuenta, un investigador escribió “fus_ro_dah”, con un solo guion bajo. La plataforma respondió a la consulta recibida, que correspondía a otra cuenta. Esa cuenta pertenecía a Klayme, un joven que vivía en la provincia canadiense de Nueva Escocia.
Desde allí, cada eslabón pareció confirmar el anterior. El correo asociado al usuario apuntaba a una dirección IP de Canadá. Google entregó registros vinculados con esa conexión y el proveedor Bell Aliant relacionó la IP con el domicilio de Klayme. La policía de Halifax allanó la casa, secuestró teléfonos y computadoras y lo arrestó en 2020.
El problema estaba en el primer dato. En los dispositivos de Klayme no aparecieron conversaciones con la menor, imágenes íntimas ni rastros que lo vincularan con el intercambio investigado. Tampoco se pudo demostrar que hubiera usado Kik durante los meses en los que ocurrieron los hechos. Aun así, fue declarado culpable en 2023, recibió la pena al año siguiente y la cumplió completa.
La equivocación recién apareció al preparar la apelación. La Corte de Apelaciones de Nueva Escocia anuló las condenas y fue terminante: Klayme era “fácticamente inocente” y “nunca debió haber sido acusado, mucho menos condenado”.



